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A cada problema, una solución


Hola #OpoCompis,

Una semanita más estoy por aquí poniendo negro sobre blanco a cositas que nos afectan a tod@s l@s opositores/as en mayor en menor medida. En esta ocasión quiero desgranar algunos problemas comunes en nuestro colectivo, pero también tratando de aportar soluciones.

1. No se te da bien una de las pruebas de la oposición. En la mayoría de procesos selectivos hay varias pruebas y lo normal es que alguna de ellas se nos de peor. Hay que superarlas todas, por lo que es indispensable no cogerle miedo desde el principio y buscar soluciones. problemsEstas pueden ir desde trabajarlo más por nuestra cuenta; bien sea entrenando un día más, si es una prueba física o dedicando más tiempo en nuestro planning diario.

Si el problema es mayor y no nos vemos capaces de solucionarlo por nosotr@s mism@s, podemos acudir a una clase extra de esa materia o disciplina concreta; así como también adquirir nuevo material extra para trabajar con él.

 

2. No puedes estudiar todo lo que te gustaría. Esta suele ser una queja muy generaliza entre l@s opositores/as. Es innegable que en un mundo ideal un/a opositor/a se limitaría únicamente a estudiar y habría un ejército de duendecillos que le cocinasen, limpiasen, fuesen al banco o mil cosas más. Puede que algun@ tenga todo esto en forma de «santa madre», pero hay much@s otr@s que tenemos que solucionar estas cuestiones logísticas por nosotr@s mism@s. Tampoco pasa nada, igual no podemos estudiar las horas deseadas. Aún así, yo suelo funcionar mejor bajo presión. También podemos acudir a ayuda externa, si la economía lo permite o simplificar nuestras comidas al máximo. Creo que cuando es necesario, las personas somos capaces de salvar nuestras circunstancias para lograr nuestros objetivos. No hay que buscar excusas, hay que buscar la forma de hacer las cosas.

 

3. Te agobia «solo» estudiar. Las personas somos muy complicadas y, hasta yo misma, que «no me da la vida» con mis obligaciones, echo de menos en ocasiones poder acudir a algún curso de cocina o club de lectura. Por eso, si eres de l@s que tiene duendecillos y puedes dedicar un tiempo a hacer algo que te guste, te recomiendo encarecidamente que lo hagas. Hacer algo que nos gusta nos aporta mucho a nuestra vida y lo notaremos en el ánimo y energía.

 

4. Claro, pero tú no trabajas. Si me hubiesen dado un solo euro cada vez que me han espetado esta frase o alguna parecida, ahora tendría una pequeña fortuna. En fin, no hay que guardar rencor, porque no saben lo que es esto. Lo importante es tomar la actitud adecuada.Personalmente me gusta mucho la de «yo sí trabajo, pero no cobro». Aquí normalmente la gente suele «recular» porque ven que te lo tomas en serio y que valoras lo que haces.

 

5. El dinero no es importante, pero es necesario. Este siempre es un tema delicado, sobre todo para los europeos,  que somos mucho más pudorosos que los norteamericanos, por ejemplo, para hablar abiertamente de dinero.
La cuestión es que el dinero aunque puede no ser importante, es necesario contar con un mínimo para cubrir las necesidades básicas. Opositar puede llegar a extenderse mucho en el tiempo, por lo que hay que asegurarse el sustento y los bolis durante esta etapa.
También puede ser que aunque nuestro sueño lo sufraguen otros, podemos sentir la necesidad de ganar algo de dinero por nosotros mismos. Hay algunas formas de hacerlo: algún mini job (clases particulares, algún trabajo de fin de semana en hostelería…) , apps que nos pagan por actuar como comprador misterioso ( Be my eye, Roamler…) , asumir tareas domésticas que estén externalizadas (limpiar la casa, bañar a la mascota …) o vender cosas que ya no usamos por internet (yo he vendido libros, por ejemplo).

 

En fin, #OpoCompis , lo más importante es no agobiarse en exceso e ir día a día salvando los obstáculos que se presenten.
Nos vemos por aquí la semana que viene y cada día en mi blog y RRSS.
Cris