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MENUMENU

Cada uno tiene que andar su camino


¡Hola #OpoCompis!


Hace  algunas semanas ya, hablando con una amiga ella me «soltó» la frase que da título al post de hoy. Pues bien, la frase se quedó en mi cabeza y ha resonado durante este tiempo mientras la vida seguía.

Lo que quiero decir con esta introducción un tanto enigmática y críptica es que en la opo, y en la vida en general, cada uno tiene que lidiar con sus propias circunstancias, sus propios miedos y sus golpes de suerte ( de la buena y de la mala).

Es fácil caer en la tentación de compararse con unos y otros y perder el foco sobre nuestro propio camino. Por eso hoy me gustaría compartir con vosotros algunos trucos para que nos sea más fácil recorrer nuestro camino:

1. No te compares. Lo hemos comentado en otras ocasiones, pero es que creo firmemente en que es de las peores cosas que podemos hacer. La única comparación que debemos permitirnos hacer es con nosotros mismos. De nada sirve frustrarse con  los logros ajenos mientras desatendemos los nuestros. Si ayer fuiste capaz de estudiar 6 horas, céntrate solo en estudiar hoy 7, pero no caigas en el error de mirar con ojos lastimeros las 9 horas de tu #OpoCompi.

2. Las cosas no siempre son lo que parecen. A lo largo de mis 36 otoños, he ido dándome cuenta de que casi siempre hay truco en aquello que nos parece ideal o casi perfecto. Me explico: si solo te quedas con una parte de la vida de la gente es muy probable que no percibas el esfuerzo y dedicación que hay tras eso que tú crees la vida ideal. En ocasiones no se cuentan con suficientes datos para valorar los éxitos de los demás. La buena noticia es que cuentas con todos los datos para hacer un balance de tu propia vida.

3. Aprendiendo a usar las Redes Sociales. Este punto quizás se mereciera un artículo entero, pero de momento vamos a ver si soy capaz de trasladaros algunas ideas principales. 
Me encantan las redes sociales, creo que es increíble todo lo que podemos conocer y aprender a través de ellas. Pero como todo también tienen su parte negativa. Por esto considero esencial hacer un uso responsable de ellas, tanto en el tiempo que invertimos en ellas como en lo referente a la repercusión que tienen en nuestra vida y estado de ánimo.
Considero que la clave está en tener muy claro que las personas mostramos la parte de nosotros o de nuestra vida que queremos o nos apetece en cada momento. No es bueno sacar conclusiones inamovibles sobre las vidas de otras personas a tenor de lo que comparten en sus redes y con ello pensar que nuestra vida es anodina, aburrida e insípida comparada con otras.

4. No es ningún pecado. Tenemos derecho a cambiar de opinión o a decidir sobre nuestro presente y futuro en cualquier momento. Recuerda, es tu camino y nadie va a recorrerlo por ti. Si en algún momento sientes que necesitas buscar una vía de escape en forma de un minijob de fin de semana o crees que sería mejor vivir en un piso compartido con otros opositores en lugar que con tus padres, no dejes de hacerlo porque se suponga que eso no es lo que debes hacer en este momento.  

No es ningún pecado querer tener un poco de independencia económica o sentirse más libre y adulto, a pesar de estar opositando. Algún día os contaré la historia de cuando decidí dejar Madrid e ir a vivir en medio del campo, en un entorno que me era ajeno. Pero cuánto aprendí en aquellos tres años y cuánto me enseñaron las gentes que me rodeaban. Enseñanzas de otras formas de vida. Aprendí a vivir sola en medio de ninguna parte  e incluso a cultivar mi propio huerto (sin mucho éxito, por cierto). Pero esa experiencia no la cambio por nada del mundo. Sé que parte de lo que soy ahora se lo debo a esos tres años. Este es mi camino, vosotros tenéis que recorrer el vuestro.

 
Ojalá encontréis un poco de paz y alegría en mis palabras. Nos vemos por aquí la próxima semana y cada día en mi Blog y RRSS 🙂
Cris.