¡Hola, Opositores! Hoy en nuestra sección de entrevistas recibimos la visita de Cristina García Martínez. Esta Letrada de la Administración de Justicia no solo es preparadora de futuros LAJ sino que también ha publicado el libro «El Método». En él analiza su experiencia personal en la oposición y comparte sus técnicas de estudio para alcanzar la plaza.

¿Queréis saber más? ¡Dentro entrevista!

Fotografía de Cristina García Martínez, autora del libro de preparación de oposiciones "El Método"

La experiencia como opositora

Has sido la primera persona de tu familia en ejercer en el mundo jurídico. ¿Dónde surge la vocación?

Creo que siempre me apasionó el Derecho; y digo creo, porque en las etapas iniciales del estudio, no tenía muy claro cuál sería mi camino; de hecho, hice el primer año de la Licenciatura de Administración y Dirección de Empresas, pero apenas tardé en darme cuenta que la materia que más me atraía era claramente el Derecho. Una vez que terminé la carrera, decidí ejercer como abogada principalmente por conseguir más rápido una estabilidad económica.

¿En qué momento de tu vida y carrera profesional te decides a dar el giro hacia la oposición? ¿Qué te empuja a tomar esta decisión?

Ese giro se produjo a los dos años de estar ejerciendo. El motivo principal que me empujó a opositar fue la “inestabilidad profesional y económica”, el no haber conseguido encontrar mi lugar exacto dentro del ejercicio de la abogacía.

El esfuerzo continuado en el tiempo, cuando no obtienes la respuesta esperada, es muy frustrante; al mismo tiempo hoy es lo que más agradezco ya que eso me llevó a dónde estoy ahora.

¿Por qué opositar a Letrada de Administración de la Justicia y no a otra especialidad como Abogacía del Estado, Judicatura…?

Esta cuestión la tengo clara. La experiencia como abogada y el día a día del juzgado me mostró el puesto que más me gustaba de este. Además, también me ayudó mucho la opinión de mi tía que es Tramitadora Procesal y siempre me había dicho que, por mi forma de ser, ese cargo me iba como anillo al dedo.

Quizás en algún momento pude dudar con Judicatura, pero las funciones del Letrado de la AJ me gustan más que las del Juez.

La experiencia como abogada y el día a día del juzgado me mostraron que el puesto que más me gustaba era este. Pude dudar con Judicatura, pero las funciones de un Letrado de la Administración de la Justicia me gustan más.

Cristina García sobre su vocación a la hora de elegir especialidad en la oposición

¿Hubo algún momento en el que quisieras dejar la oposición? ¿Cómo te sobrepusiste a ello?

Por supuesto hubo momentos de desconcierto y de miedo. Esa sensación de pensar “y si nunca llega…; y si no lo consigo; y si estoy perdiendo el tiempo mientras otros están ya con un trabajo estable…” Pero me sobreponía a esas dudas mediante un ejercicio de fe. Por algún motivo a pesar de las dudas que indiscutiblemente se te plantean durante el camino, en mi interior sí sentía que estaba haciendo lo correcto. Percibía que algún día lo conseguiría y trataba de no agobiarme con el cuándo.

Si te aferras a ese sentimiento, a esa fe, si tratas de visualizar tu futuro y ponderas el esfuerzo que estás desempeñando con la recompensa del mañana, es cuando te sobrepones a todos los momentos difíciles, y comprendes el significado de la ecuación entre felicidad y el camino de la oposición.

La experiencia como preparadora de opositores

Sabemos que no existen trucos mágicos para aprobar una oposición y lograr la plaza pero, ¿qué métodos de estudio recomiendas a tus opositores para afrontar la preparación?

En primer lugar, considero que el método de estudio tiene un núcleo común y aplicable de manera genérica, pero por otro lado, trato de adaptar el sistema a cada opositor. Las personas somos distintas y por ello me gusta tener en cuenta las circunstancias personales y del entorno de cada uno.

Partiendo de ello, el método común que trato de aplicar consiste en un sistema de estudio por objetivos. Esto es lo que en el libro denomino también como “estudio por estímulos”, pues considero que se ha de estudiar pautando metas diarias-semanales.

De manera que, cumplidos los objetivos del día, que normalmente suman entre 8 y 10 horas diarias de estudio, no se ha de intentar abarcar más. Además, pienso que los descansos son una parte fundamental, tanto las vacaciones (necesarias salvo que fechas de examen lo impidan), como los descansos diarios post estudio.

Resalto por tanto la idea de motivación basada en la consecución de objetivos diarios, y en el empleo de las horas libres para deporte u ocio. No considero que estudiar más de esas horas sea producente a medio/largo plazo, si no todo lo contrario.

Esta podría ser la idea genérica que marca mi sistema de preparación pero también intento aportar originalidad, haciendo que las exposiciones orales vayan variando, trabajando el aspecto psicológico de los opositores con ejercicios totalmente ajenos al estudio, y conversando mucho con ellos. Cuánto más los conozco, mejor sé lo que puedo potenciar de ellos, y cual es la mejor manera de ayudarles.

Resalto la idea de motivación basada en la consecución de objetivos diarios, y en el empleo de las horas libres para deporte u ocio. No considero que estudiar más de esas horas sea producente a medio/largo plazo, si no todo lo contrario.

Cristina García explica la importancia del equilibrio entre descanso, ocio y estudio durante la preparación de una oposición

¿Hay algún mito sobre las oposiciones que quieras desmontar, ahora que estás al otro lado ejerciendo como LAJ y preparadora?

No. Creo que más que mitos desmontables, lo que ocurre cuando somos opositores es que sufrimos un gran desconocimiento de las funciones prácticas del puesto o cargo para el que estamos opositando.

Por ello quizás, cuando atraviesas ese muro y pasas al otro lado, hay una grata sorpresa pues te das cuenta de lo conseguido, y valoras mucho más el esfuerzo y tiempo invertidos al descubrir la importancia del cargo y responsabilidades adquiridas.

En tu opinión como ex-opositora y preparadora,

  • ¿Cuál es la prueba más difícil de este proceso selectivo?

Sin duda, el examen oral.

  • ¿Qué trucos compartes con los alumnos para preparar el test y el oral?

Yo diría que no hay mejor truco que el trabajo constante en la preparación de las distintas pruebas. Para el test hacemos un estudio del temario, y trabajamos fundamentalmente con OpositaTest; para el oral practicamos cantes semanales así como trabajo corporal y de expresión, encomendándoles algunos ejercicios para ir perfeccionando la concentración, la cadencia, el ritmo o la dicción.

¿Puedes contarnos alguna anécdota inesperada de tu experiencia como preparadora?

Más que anécdotas, de lo que puedo hablar es de mi experiencia personal. He descubierto que mi relación con los alumnos no se limita a una simple relación preparador-alumno. Cuando los descubres y los conoces con más profundidad, es inevitable una implicación más personal, más emocional. Todos tenemos altibajos en algún momento, problemas personales o familiares y cuando eso sucede, he de ponerme en su lugar y tratar de ayudarles a superar esa situación.

Por otra parte, he podido comprobar lo mucho que puedo aprender de ellos. Te aportan otros puntos de vista. Su constancia y superación siguen manteniendo vivas en mí las sensaciones de ser opositor que me inspiran para el desarrollo de otras funciones de mi trabajo.

No hay mejor truco que el trabajo constante en la preparación de las distintas pruebas. Para el test hacemos un estudio del temario, y trabajamos fundamentalmente con OpositaTest; para el oral practicamos cantes semanales así como trabajo corporal y de expresión.

Cristina García, exopositora y preparadora de LAJ, sobre los mejores métodos para preparar las pruebas

El día a día de una Letrada de la Administración de Justicia

Una gran parte de nuestros lectores aspiran a ejercer, al igual que tú, como Letrados de la Administración de Justicia. Así que nos gustaría que nos contases un poco cómo es tu día a día.

¿Cómo es tu día a día como LAJ? ¿Qué rutina mantienes al llegar a la oficina?

Lo primero que hago siguiendo el camino desde la entrada hasta mi despacho es dar los buenos días a todos. Al vigilante de seguridad, a los funcionarios de las oficinas de Registro civil, oficinas de civil y penal, así como al Juez.

Después, en mi lugar de trabajo realizo una misma rutina. Soy amante del orden y del buen clima, y he personalizado la decoración del despacho para hacerlo más acogedor. Cuando llego, riego un poco dos plantas que tengo y enciendo una vela aromática mientras conecto el ordenador.

A continuación, reviso en primer lugar la bandeja de entrada de mi correo electrónico, mientras se cargan el resto de aplicaciones informáticas.

A partir de ahí, comienza una nueva jornada con los imprevistos y circunstancias de ese día; cada uno es diferente.

Ahora que ejerces como LAJ, ¿te imaginabas alguna parte de tu trabajo de forma diferente mientras eras opositora?

Por supuesto. En la práctica varían muchas cosas, incluso dependiendo del tipo de órgano judicial en el que estés destinado, las propias funciones pueden variar. Pero la principal diferencia quizás estribe en que no me imaginaba la enorme responsabilidad que conlleva este puesto.

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

Me gusta casi todo. Principalmente la jurisdicción civil y la resolución de aquellos procedimientos en los que somos competentes los LAJ. También ejercer el liderazgo, mediación, la dirección del personal y la estructuración del trabajo de la oficina. Si bien considero que es lo más complicado, también te permite innovar y obtener grandes satisfacciones a nivel personal.

¿Y lo que menos?

Ser responsable de la estadística judicial y la práctica de algunas diligencias en materia penal, como las entradas y registros.

¿Cuál ha sido la situación más inesperada que te has encontrado ejerciendo?

Pues a día de hoy, la crisis sanitaria ocasionada por el COVID 19 que ha dado lugar a una completa reestructuración y optimización de los medios de trabajo, y a liderar y afrontar circunstancias que serán históricas y para las que es imposible estar preparado.

Tu libro de oposiciones: “El Método”

¿Qué te animó a escribir un libro compartiendo tu método para superar una oposición?

Cuando yo estudiaba la oposición siempre quise leer un libro ameno, sencillo, en el que se contara una experiencia personal, donde se dieran pautas o consejos para estudiar, y sobre todo que fuese motivador. No lo encontré.

En su lugar, leía entrevistas en periódicos locales digitales a opositores que habían superado la oposición de LAJ, Jueces o Fiscales. Siempre pensé durante la oposición en escribirlo. De hecho le comenté a mi preparador que quería escribir un libro donde plasmara la lectura que a mí me hubiera gustado encontrar. Él me dijo que era una gran idea y así llegó la inspiración.

Uno de sus capítulos se centra, en exclusiva, en el ejercicio tipo test. ¿Cuál es el consejo estrella que destacarías para aquellos opositores que tiemblan al oír mencionar esta prueba?

El mejor consejo que puedo dar es practicar los test. Se trata de un ejercicio que, a pesar de dominar el contenido del temario, requiere destreza en la realización del test; controlar el tiempo, aprender la dinámica de lectura correcta de preguntas y respuestas, vigilar el riesgo que debes asumir (respecto de las respuestas dudosas que has de contestar), etc.

La única manera de saber controlar el tipo test es TRABAJARLO. Y para ello, OpositaTest es sin duda una herramienta fundamental.

El ejercicio oral es uno de los grandes temidos para los futuros LAJ, ¿qué se van a encontrar los lectores en el capítulo específico sobre su preparación?

Ese capítulo es mi preferido del libro. Está impregnado de sentimientos y escrito con el alma. En él explico la metodología para organizar el estudio y repasos del temario que a mí me funcionó; pequeños consejos para afrontar con energía y positividad las semanas previas y el día del examen.

Además, cuento mi experiencia personal de ese día. De hecho, en un principio no tenía pensado acabar el libro en ese capítulo. Cuando lo escribí, decidí finalizarlo ahí porque quería que el lector se quedara con ese sentimiento, que el último mensaje de la lectura fuese el que contiene ese capítulo.

En tu libro dedicas un capítulo entero a la salud del opositor, ¿crees que habitualmente se infravalora la relación entre bienestar y rendimiento académico?

Creo que cada vez estamos más concienciados de los beneficios de un estilo de vida saludable, pero quizás aún se desconoce la enorme repercusión positiva que tiene en el rendimiento académico.

A lo largo de tu libro refuerzas las ideas de “confianza” (en uno mismo y en los preparadores), “resistencia”, “superación” y “motivación”, ¿cuál consideras que es la clave para que nunca falten esas sensaciones durante la oposición?

Hay varios puntos clave: Una sólida autoestima; creer en uno mismo es fundamental para no decaer. Los refuerzos positivos de la familia o pareja. Sentir respeto propio y orgullo por estar cumpliendo con un deber diario de tal dificultad. Todo ello te recuerda, en los momentos más arduos y oscuros, el motivo por el que estás ahí.

Hay una frase de John Nash que me encanta:

Caballeros, debo recordarles que, mis probabilidades de éxito aumentan en cada nuevo intento.

Cristina García cita al economista John Nash para reivindicar el valor de la constancia en los opositores.

Cada nuevo intento, ha de entenderse como un paso más para alcanzar la meta.


*Podéis adquirir ya el libro «El Método» en la librería Diego Marín

Además, podéis estar al día de la actividad de Cristina y sus consejos de estudio a través de su perfil de Instagram: @elmetodobook


Muchos otros opositores ya se han atrevido con nuestros cuestionarios, ¿tenéis curiosidad por lo que nos han contado? ¡Os esperan en la sección de entrevistas!

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