¡Hola, opositores! Hoy hablamos con Marina Heredia, que ya es funcionaria. Marina, en concreto, es Administrativa del Estado.

¿Qué encontraréis en esta entrevista? Marina nos contará los motivos que la llevaron a opositar, cómo es preparar una oposición cuando ya eres interina o porqué decidió presentarse a los procesos de la AGE en lugar de a cualquier otra especialidad.

¡Dentro la experiencia de esta Administrativa del Estado!

¿Por qué decidió opositar Marina Heredia?

¿En qué momento de tu vida te planteaste opositar y por qué?

Fue por un momento de frustración con el mercado de trabajo. Con 31 años tuve la oportunidad de irme de la empresa donde trabajaba, estudiar un máster de especialización e intentar trabajar en lo que siempre había querido. Pero el mercado laboral español no está preparado para que alguien de más de 25 años, sin experiencia en un sector concreto pero con más de 10 años de experiencia laboral en general, pueda acceder a un nuevo sector.

Así que, con 34 años, con una carrera, un máster y 1 año trabajando fuera de España, me vi casi mendigando contratos de prácticas si quería seguir en ese sector y hacer camino realizando tareas que tampoco estaban dentro de la especialización que había estudiado.

¿Por qué elegiste Administrativo del Estado?

La verdad es que no lo pensé mucho. Lo único que sí tuve claro es que no quería defensa ante un tribunal, que requiere otro tipo de estudio y preparación.

Un día mi marido, que es funcionario desde hace 10 años, me propuso estudiar oposiciones ya que la Oferta de Empleo Público se estaba recuperando. Así que le pedí que mirara y me recomendara qué estudiar. Yo no sabía ni por dónde empezar…

Eso fue un viernes y el lunes, en plena reunión con mi jefe con el que ya me estaba mosqueando con lo que me estaba pidiendo, mi marido empezó a mandarme mensajes diciendo que justo aquel sábado se había convocado la oferta de Administrativos del Estado y que era mi oportunidad.

En una semana yo ya estaba en casa con la mesa llena de papeles con el logotipo del BOE.

Ahora, mientras esperas la asignación de destino, ya estás preparando Administrativo de la Junta de Andalucía, ¿cómo es la sensación de opositar cuando ya sabes que tienes plaza?

En mi caso, después de haber estado estudiando 2 años seguidos, se hizo bastante pesado. Empiezas a estudiar con mucha ilusión pensando que ya, como has aprobado una vez, va a ser más fácil.

Pero verte de nuevo con rutina de estudios y sabiendo que ya puedes disfrutar de tu tiempo libre… ya no estás tan motivado. Además, como de la primera convocatoria a la que me presenté me llamaron de interina, ya no tenía tanto tiempo para estudiar. Por lo que, tras el aplazamiento de la fecha de examen por temas de la COVID-19, desistí. Y, la verdad que no me arrepiento, el examen sería este sábado y mirando hacia atrás, no me veía estudiando.

¿Hay otros opositores o ex-opositores en tu entorno que te hayan motivado a tomar la decisión de opositar?

Sí, gracias a mi marido lo conseguí. Él fue quien me guió en todo el proceso, enseñándome dónde buscar la legislación y pasándome documentación al respecto. Además, me animaba y aconsejaba.

Mi marido empezó a mandarme mensajes diciendo que justo aquel sábado se había convocado la oferta de Administrativos del Estado y que era mi oportunidad. En una semana yo ya estaba en casa con la mesa llena de papeles con el logotipo del BOE.

Marina Heredia nos explica cómo la colaboración de su marido, funcionario, fue fundamental para animarse a opositar

Esta era la rutina de Marina cuando opositaba

¿Cuál era tu rutina diaria como opositora?

Yo soy una persona que cuando estudio, sólo puedo estudiar. Imposible trabajar, salir o hacer cualquier otra cosa que no sea estudiar.

En la primera convocatoria (me presenté a dos), los 7 días de la semana me levantaba temprano para empezar a estudiar a las 8:00. Hacía pausa a mitad de mañana y seguía hasta las 13:00. Luego a partir de las 16:00/17:00 continuaba hasta las 20:00/21:00 dependiendo de lo concentrada que estuviera. Al ser toda la materia nueva, necesitaba echar el máximo de
horas posible.

Eso sí, cuando el cerebro me lo pedía me regalaba una tarde libre, independientemente del día de la semana.

En la segunda convocatoria, relajé un poco los horarios, ya me conocía el temario por lo que tendía más a tener el cerebro descansado. Me levantaba sobre las 8 de la mañana y sobre las 9:00 me ponía a estudiar. Descanso a media mañana, parada de 14:00 a 17:00. Y luego por la tarde, repasaba haciendo test.

¿La cambiaste en las fechas previas al examen?

En las fechas previas al examen, como sólo hacía test, no necesitaba estar tantas horas dedicada. Básicamente, porque llega un momento que la mente es incapaz de leer correctamente preguntas y respuestas, el agotamiento llega rápido. Y con ello la frustración. Por lo menos en mi caso.

¿Cómo han influido en tu preparación las suspensiones de plazos derivados de la COVID-19?

Por suerte, en las oposiciones de Administrativos del Estado de esta última convocatoria, hicimos el segundo y último ejercicio, dos semanas antes del confinamiento, por lo que a nosotros no nos llegaron a afectar.

Sin embargo, como ya comenté antes, el aplazamiento de la fecha del examen de Administrativos de la Junta Andalucía, me hizo replantearme el esfuerzo y dejé de estudiar

Cuando el cerebro me lo pedía me regalaba una tarde libre, independientemente del día de la semana.

Marina hace hincapié en la necesidad de reservar tiempo para desconectar y dar descanso físico y mental al cuerpo

¿Qué mito te gustaría desmontar sobre los opositores?

Que no toda las personas que estudian oposiciones se pasan años y años “opositando” como si fuera una ocupación laboral más. Yo siempre he dicho que estudio oposiciones, no soy opositora. De hecho, ese fue el consejo que me dio una amiga funcionaria de carrera desde hace muchos años: “no pienses que eres opositora de por vida”.

Sobre la oposición a Administrativos/as del Estado…

  • Han sido varias las ocasiones en que te presentaste, ¿pensaste en algún momento cambiar de especialidad?
    Me presenté 2 veces. El primer año sólo tuve 4 meses para prepararme por lo que, obviamente, necesitaba un milagro para pasar la nota de corte. Pero fue suficiente para que, justo antes del primer examen de la segunda convocatoria a la que me presentaba, me llamaran de la bolsa de interinos. La verdad es que desde el principio tenía claro que no iba a cambiar de especialidad ni de cuerpo porque si no lo conseguía a la primera, lo podía conseguir a la segunda y sino a la tercera.

    Y mientras, me iba presentando a otras convocatorias para ir entrenando nervios y repasando materia. Como hice con Agentes de Hacienda o Administrativos de la Junta de Andalucía. En este último me inscribí pensando que no había pasado el segundo ejercicio.
  • ¿Qué temas te gustaron más y cuáles menos?
    Me gustaron mucho los temas de personal y de gestión financiera. Supongo que sería por mis estudios de administración de empresas. Y los que menos, la verdad es que fueron pocos… tal vez algunas leyes que me costó más asimilarlas y ya les tenía manía.
  • ¿Qué ejercicio consideraste más interesante?
    El caso práctico del primer ejercicio me entretenía bastante porque ya una vez controlabas la normativa tenías que pensar cómo aplicarla. Eso sí, he echado mucho de menos tener más casos prácticos disponibles para poder entrenarme.
  • ¿Qué consejo darías a otros opositores a Administrativo del Estado?
    Les diría que no se frustren. Que no es una materia imposible de estudiar pero hay que ser constantes. Leer bien los temas e ir haciendo los test que correspondan porque ayuda a visualizar mejor lo que quieren decir las leyes y a entender dónde poner el foco entre tanto artículo.
    Al principio los test parecen imposibles y apenas aciertas preguntas, pero poco a poco la información se va asimilando.
  • Muchos dicen que esta es una oposición “fácil”, ¿estás de acuerdo con esta afirmación?
    Claro, «fácil» en comparación con qué, ¿no?. Desde mi punto de vista, nada es fácil o difícil. Depende del conocimiento que traigas. Si nunca has visto legislación de ningún tipo pues el arranque en frío va a ser complicado, pero no «difícil». En mi caso, yo estudié LADE y en su momento, ya vi Derecho Civil, Tributario, Mercantil, Laboral,… Había estudiado Contabilidad y la parte de Presupuestos no me parecía tan ajena.
  • Si tuvieras que elegir solo una oposición, ¿te quedarías con Administrativos del Estado o con Administrativos de la Junta de Andalucía?
    Pues, mira, diría que me quedaría con las de la Junta de Andalucía. ¿Por qué? Porque no tiene el segundo ejercicio de Word y Excel que tienen las de la Estado. Es un ejercicio que requiere tener la ofimática bastante al dedillo, porque en 30 minutos no puedes pensar. Las decisiones se toman en milésimas de segundo y no se puede dudar. Pero, claro, el número de plazas ofertadas en cada oposición no tiene nada que ver.

¿Cómo opositaba Marina Heredia? Nos cuenta sus trucos para repasar

¿Acudiste a una academia, trabajaste en grupo con otros opositores o fuiste una opositora solitaria?

Lo mío fue todo un reto en solitario. Las leyes y yo solas ante el peligro, sin libros ni apuntes de academias ni nada. Eso sí, las tortas que me dí para entender algunas leyes no tienen nombre…

No fui a una academia porque soy bastante autodidacta y por norma general, no me gusta que me digan cómo tengo que estudiar. Por eso vuestros test me vinieron tan bien porque me permitían llevar mi ritmo y además, compararme con mis compañeros y ver el ritmo al que iba.

Luego para el segundo ejercicio, compré un libro con muchos ejemplos de maquetación de Word y Excel, además de otros ejercicios de un preparador online.

¿Qué materiales y técnicas empleaste para preparar tu oposición? ¿Evolucionaron con el paso del tiempo?

Grosso modo fueron siempre los mismos:

  1. leer la materia
  2. esquematizar
  3. volver a leer
  4. volver a esquematizar
  5. y entre medio, muchos tests

Volviendo la vista atrás, ¿qué consejo te hubiera gustado recibir cuando empezaste a opositar?

Para el segundo ejercicio, que no me confiara. Es un examen en el que el tiempo y los nervios pueden jugar una mala pasada. Y además, por mucho que hayas utilizado Word y Excel, seguro que cae algo que si tuvieras tiempo lo sabrías hacer pero como no hay tiempo pasas a la siguiente pregunta. Lo más importante en este ejercicio es que «no panda el cúnico».

Es un ejercicio que requiere tener la ofimática bastante al dedillo, porque en 30 minutos no puedes pensar. Las decisiones se toman en milésimas de segundo y no se puede dudar. Lo más importante en este ejercicio es que «no panda el cúnico».

La prueba de ofimática de Administrativos del Estado puso a prueba los reflejos de Marina

Esta fue la experiencia de Marina usando OpositaTest

¿Cómo usaste OpositaTest en tu preparación?

Me fue más útil en la segunda convocatoria a la que me presenté que en la primera. Cuando tenía ya toda la materia mucho más clara y asumida me fue muy útil para saber en dónde flaqueaba para centrarme en los puntos más débiles.

Cuando ya vi que retenía bastantes datos, empecé a repasar la normativa por la mañana y por la tarde, me ponía a hacer test de lo que había visto por la mañana. Una vez terminaba ese bloque, hacía test del bloque entero y simulacros de examen (sabiendo que aún no tenía toda la materia a punto).

Una vez tenía todos los bloque repasados junto con sus test sólo hacía simulacros de exámenes y retos.

¿Fueron los test por preguntas falladas o en blanco un aliciente extra para tu preparación?

Sobre todo los test por preguntas falladas. De vez en cuando hacía limpieza. Pero he de reconocer que había preguntas que, por mucho que las repitiera, era imposible que me acordara de la respuesta correcta.

¿Recomendarías OpositaTest a otros opositores?

Totalmente. En la segunda vez que me presenté, una vez ya tenía toda la teoría bien repasada, cogí un bono de 6 meses y desde el principio estuve estudiando al mismo tiempo que hacía test.

Así ve Marina su futuro en la función pública

¿Quién fue la primera persona con la que compartiste tu aprobado?

¡Con mi marido, por supuesto! Además, fue él quien me dijo que salía mi nombre en el PDF de la lista provisional de aprobados. Yo me había tapado los ojos porque no quería ni mirar…

¿Cómo lo celebraste?

Chillando y pegando botes… ¿cómo si no? Bromas aparte… la nota salió durante el confinamiento y, claro, poco se pudo celebrar. Pero la fiesta al teléfono duró varias semanas.

¿Tienes en mente alguna preferencia en cuanto al destino que se te asignará?

Estamos a pocas semanas de saber el destino asignado… y lo único que le pido es que no tenga atención al público. Please.

Si pudieras dar un consejo a los futuros opositores que leerán esta entrevista, ¿cuál sería?

El día a día se hace duro, llega un momento dado en que te preguntas si vale la pena. Y la respuesta es sí. Si estás convencido que puedes sacar una plaza, la sacarás. Pero hay que echarle horas, paciencia y concentración. Y sino es en una convocatoria, es en otra; y sino es en una oposición, es en otra.

Si acabas de empezar pero hay una convocatoria abierta, échala y preséntate al examen. Eso te da experiencia para ver cómo se gestionan los nervios y cómo es un examen de oposición. En mi primer examen, estaba tan nerviosa que me di un golpe en la pierna con el banco de metal al sentarme. Me dolió durante todo el examen… En las oposiciones toda experiencia, suma.


Muchos otros otros opositores ya se han atrevido con nuestros cuestionarios, ¿tenéis curiosidad por lo que nos han contado? ¡Os esperan en la sección de entrevistas!

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El equipo de OpositaTest

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