¡Hola, opositores y opositoras! En esta entrada encontraréis una guía completa sobre cómo aprobar un examen tipo test. Aunque lo enfocaremos principalmente a pruebas de oposiciones, podéis aplicarlo perfectamente a cualquier otro cuestionario de este tipo.

¡Seguid leyendo si queréis conocer todos los detalles!


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Cómo prepararse para aprobar un examen tipo test

Como es lógico, el primer paso para aprobar este tipo de prueba es estudiar el examen tipo test de forma adecuada.

Aunque pueda parecer una obviedad, lo cierto es que este tipo de pruebas requieren una preparación distinta a la que haríamos para un examen de desarrollo o para un ejercicio oral.

Y es que, en los test, entra en juego principalmente la memoria de reconocimiento. Se trata de aquella que nos permite identificar algo que ya habíamos percibido con anterioridad.

Por tanto, más que una memorización de toda la estructura del tema y de la redacción literal de sus contenidos, deberíais:

  • Comprender perfectamente la materia
  • Descartar ejemplos e información contextual que no os parezca importante para el examen
  • Memorizar la información y datos relevantes con un gran nivel de seguridad. No subestiméis la importancia de reglas mnemotécnicas como el método loci para retener información
  • Aprender a reconocer e identificar la materia, aunque se presente con una redacción diferente
  • Practicar intensamente con ejercicios tipo test de autoevaluación, como los que ofrece OpositaTest

Sin duda, tener una buena rutina de práctica con ejercicios similares a los que os encontraréis el día del examen, es una de las mejores técnicas para aprobar un examen tipo test.

De todos modos, además de prepararse bien, hay ciertas estrategias que os van a ayudar a responder al cuestionario de forma eficiente. Las analizamos a continuación.

Cómo aprobar un examen tipo test: técnicas y estrategias

Sin duda, las siguientes estrategias y trucos para aprobar un examen tipo test han demostrado su eficacia a lo largo de los años.

Por tanto, merece la pena que las conozcáis y, si os parecen interesantes, que las pongáis en práctica cuando os enfrentéis a este tipo de ejercicios:

1. Aseguraos de conocer las reglas

Habitualmente, las bases de la convocatoria indican detalladamente en qué consiste el examen tipo test. Por tanto, repasad este documento para verificar:

  • Sobre qué materia va a versar el ejercicio. Así, puede que el test se refiera a todo el programa o solo a determinadas secciones o bloques de temas
  • Cuántas preguntas conforman el cuestionario
  • Cuántas alternativas de respuesta tiene cada pregunta
  • Si solo hay una respuesta correcta o pueden marcarse varias
  • Cuál es el tiempo disponible para finalizar el examen
  • Cuál es el sistema de puntuación. Por supuesto, es especialmente importante saber:
    • Si los errores descuentan puntos y, en caso afirmativo, en qué medida
    • Si las preguntas en blanco se penalizan o, simplemente, no computan
    • Finalmente, si todas las preguntas valen lo mismo

Esto os ayudará a planificar el estudio y a diseñar una buena estrategia para el día de las pruebas.

2. Leed el examen con atención

Muchos de los errores que se cometen en los cuestionarios tipo test proceden de una deficiente lectura o de una mala interpretación de las preguntas o de las respuestas.

Por tanto, prestad mucha atención a las instrucciones del ejercicio y, sobre todo, leed con la máxima atención las preguntas y respuestas antes de contestar.

3. Gestionad bien el tiempo

Desde luego, aunque haya que leer detenidamente todo el examen, no os podéis detener demasiado con cada pregunta, ya que el tiempo suele ser muy limitado.

Aquí es donde realmente se notará si habéis o no practicado a fondo con ejercicios tipo test durante vuestro proceso de preparación. Así, cuanto más os hayáis ejercitado, más fácil os resultará responder a todas las preguntas dentro del tiempo establecido.

4. Contestad primero a lo que sepáis

Para no perder tiempo, es importante que, en una primera ronda, contestéis únicamente a las preguntas que realmente os sepáis.

Si tenéis dudas, dejad la pregunta en blanco y pasad a la siguiente lo antes posible.

5. Revisad las preguntas pendientes: ¿contestar o no contestar?

Una vez que hayáis llegado al final del ejercicio, volved al inicio y concentraos en las preguntas que hayáis dejado en blanco inicialmente.

Aquí pueden darse tres situaciones:

  • Si los fallos no descuentan, responded a todas las preguntas, aunque en algunas de ellas lo hagáis al azar
  • Si penalizan igual los errores que las preguntas en blanco, conviene también responder a todas las cuestiones
  • Por último, si solo los errores penalizan, calculad muy bien el nivel de riesgo que estáis asumiendo al contestar:
    • Si no tenéis ni idea de qué opción elegir, lo mejor es dejarla en blanco
    • Si podéis descartar al menos alguna de las respuestas, pensad si merece la pena arriesgarse, al menos, en algunas de las preguntas. En el siguiente apartado veremos algunas técnicas que pueden ayudaros a encontrar la opción verdadera

6. Pequeños trucos para aprobar un examen tipo test

Aunque no sean infalibles, hay ciertas técnicas o trucos que os pueden ayudar a encontrar la respuesta correcta cuando tengáis dudas:

  • Fijaos en palabras como «siempre», «nunca», «todas» y similares. Muchas veces, pueden ser el matiz que separe una respuesta correcta de una incorrecta
  • Si hay varias respuestas que os parecen correctas o varias incorrectas, comprobad si existe una opción de «todas las anteriores» o «ninguna de las anteriores»
  • Nivel de detalle. Aunque no sea una regla infalible (ni mucho menos), a menudo, la respuesta correcta es más detallada que las incorrectas. Podéis tomarlo como un indicio más, en caso de duda
  • No puede haber excepciones. Si creéis que una respuesta es correcta, pero pensáis que hay alguna posible excepción en la que no se cumpla al 100%, deberíais descartarla. Fijaos en si alguna otra respuesta es correcta en el 100% de los casos, aunque su enfoque sea completamente distinto al que inicialmente habíais pensado

7. Repaso general: cómo aprobar un examen tipo test en el último momento

Procurad ajustaros al tiempo disponible, de modo que podáis dedicar al menos unos minutos a releer el examen al completo.

Sorprendentemente, en este repaso final suelen encontrarse fallos que habían pasado completamente por alto en la primera lectura, o surgiros la respuesta correcta a cuestiones que habías dejado en blanco.

Por tanto, no son pocos los casos en los que se aprueba el examen tipo test gracias al último repaso. Ahora bien, no dejéis que las prisas o un repaso rápido os hagan incurrir en errores de última hora.

Tenéis más consejos sobre cómo estudiar para un examen tipo test en el artículo enlazado.

En definitiva, ahora que ya habéis visto cómo aprobar un examen tipo test, seguro que os resulta más fácil afrontar el estudio y preparación de este tipo de ejercicios.

¡Ánimo y mucha suerte!


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El equipo de OpositaTest

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